Desde la neurociencia, el equilibrio entre cuerpo y mente a través del movimiento no es una metáfora poética, sino un proceso biológico real donde la actividad física actúa como regulador del sistema nervioso, optimizando la estructura y función cerebral. Significa utilizar el cuerpo para «hablarle» al cerebro, permitiendo una integración entre las sensaciones físicas (enterocepción/propiocepción) y los procesos cognitivos/emocionales.
El movimiento físico, especialmente el complejo y coordinado como el Método Pilates, estimula la producción de neurotrofinas, como el BDNF (factor neurotrófico derivado del cerebro). Esto favorece la creación de nuevas neuronas y conexiones (sinapsis), mejorando el aprendizaje, la memoria y el estado de ánimo.
La Contrología o sabiduría del cuerpo es el movimiento constante que mejora la capacidad del cerebro para entender la posición y estado del cuerpo (propiocepción) y el estado interno (enterocepción), lo que se traduce en una mayor resiliencia ante los factores estresantes diarios.
El ejercicio físico que Pilates desarrollo facilita la liberación de neurotransmisores de bienestar como endorfinas, serotonina y dopamina, mejorando instantáneamente el estado de ánimo y reduciendo el cortisol (la hormona del estrés).
Conclusión con puntos clave
En conclusion el movimiento consciente es una herramienta para activar la neuroplasticidad, alineando el estado físico con el mental, lo que se traduce en mayor bienestar, capacidad cognitiva y estabilidad emocional.


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